Resumen:

Este artículo analiza cómo la prensa estadounidense entre 1916 y 1919 construyó la idea de una supuesta intervención alemana en México detrás del ataque de Francisco Villa a Columbus y, posteriormente, en relación con el telegrama Zimmermann. A partir de un análisis cualitativo de notas informativas, artículos de opinión y editoriales de una selección de periódicos estadounidenses, se examinan los marcos narrativos mediante los cuales se representó a Alemania, México y Japón como posibles aliados en una guerra contra Estados Unidos. El estudio muestra que estos periódicos trataron casi de manera unánime la participación alemana en el ataque a Columbus como algo plausible o prácticamente evidente, y leyeron retrospectivamente el telegrama Zimmermann como prueba definitiva de una conspiración más amplia orquestada desde Berlín. Más que determinar si dicha intervención ocurrió realmente, el artículo se centra en cómo este discurso periodístico vinculó la Revolución mexicana con la Primera Guerra Mundial, legitimó las preocupaciones de seguridad de Estados Unidos en la frontera sur y contribuyó a moldear la percepción pública de Alemania y Japón como amenazas externas coordinadas.

Abstract:

This article analyzes how the U.S. press between 1916 and 1919 constructed the alleged German intervention in Mexico behind Francisco Villa’s raid on Columbus and later in connection with the Zimmermann Telegram. Drawing on a qualitative analysis of news reports, opinion pieces, and editorials from a selection of U.S. newspapers, it examines the narrative frameworks through which Germany, Mexico, and Japan were represented as potential partners in a war alliance against the United States. The study shows that these newspapers almost unanimously treated German involvement in the Columbus raid as plausible or self-evident, and then retrospectively read the Zimmermann Telegram as definitive proof of a broader conspiracy orchestrated from Berlin. Rather than determining whether such intervention actually occurred, the article focuses on how this press discourse linked the Mexican Revolution to the First World War, legitimized U.S. security concerns on the southern border, and helped shape public perceptions of Germany and Japan as coordinated external threats.

Palabras clave:
    • Alemania;
    • Columbus (Nuevo México);
    • Estados Unidos;
    • Japón;
    • prensa estadounidense;
    • Revolución mexicana;
    • telegrama Zimmermann.
Keywords:
    • American press;
    • Columbus (New Mexico);
    • Germany;
    • Japan;
    • Mexican Revolution;
    • United States;
    • Zimmermann Telegram.

Introducción1

En la madrugada del 9 de abril de 1916 un contingente de alrededor de 500 hombres, pertenecientes a las fuerzas del general Francisco Villa, cruzó la frontera entre México y Estados Unidos para atacar el pequeño poblado de Columbus, en el estado de Nuevo México, situado a escasos kilómetros de Puerto Palomas, Chihuahua. Este hecho marcó una de las pocas ocasiones en que una fuerza armada extranjera ha incursionado directamente en territorio estadounidense, convirtiéndose así en un episodio particularmente significativo tanto en la historia de la revolución mexicana, como en las relaciones diplomáticas entre ambos países. En ese momento de la guerra civil mexicana, Francisco Villa ya había sido derrotado política y militarmente por las fuerzas constitucionalistas lideradas por Venustiano Carranza, quien había logrado afianzarse como líder de facto del país, especialmente después de recibir el reconocimiento oficial del gobierno del presidente estadounidense Woodrow Wilson. Este acto fue percibido por Villa como una traición por parte de Estados Unidos, ya que previamente había mantenido relaciones más o menos cordiales con representantes norteamericanos, entre ellos los propios militares Hugh Scott y, sobre todo, John Pershing (Katz, 1998, pp. 560-77; Taibo, 2006, pp. 546-60).

El ataque a Columbus fue interpretado por varios medios de comunicación de la época, mexicanos y estadounidenses, como una represalia directa contra ese reconocimiento diplomático a Carranza.2 No obstante, también ha sido objeto de múltiples especulaciones y teorías, algunas de ellas señalaban motivaciones más complejas, incluidos intereses geopolíticos y promesas extranjeras, como se verá más adelante. A manera de respuesta inmediata a la incursión, el gobierno estadounidense envió una fuerza militar conocida como la Expedición Punitiva, comandada por el general John J. Pershing, con el objetivo expreso de capturar o eliminar a Francisco Villa. Esta expedición, que penetró el estado mexicano de Chihuahua sin lograr su objetivo final, generó una serie de tensiones diplomáticas y protestas por parte del gobierno de Carranza, lo que agravó aún más la ya tensa relación entre ambos países, la cual había sufrido varios reveses durante la Revolución, especialmente durante el desembarco estadounidense en Veracruz de 1914.3

En cualquier caso, durante el transcurso de esta expedición, que se extendió de 1916 a 1917, la prensa estadounidense, la cual era casi absolutamente homogénea,4 difundió insistentemente versiones que atribuían el ataque villista a una conspiración internacional, supuestamente orquestada por potencias extranjeras de Estados Unidos, principalmente Alemania,5 y en ocasiones también Japón, como se mostrará más adelante. Estas narrativas cobraron fuerza especialmente tras la revelación del telegrama Zimmermann, y aunque nunca se presentaron pruebas concluyentes, influyeron de manera significativa en la opinión pública y en la percepción del conflicto por parte de la sociedad estadounidense, aunque no así en la mexicana. Es importante destacar que este artículo se enfocará principalmente en Alemania y Japón - más que en el mismo ataque villista a Columbus o la consecuente Expedición Punitiva - y la opinión de la prensa estadounidense respecto de estas dos potencias, entre los años de 1916 a 1917. Por último, analizara únicamente el discurso, más que a los diarios en sí mismos; su seguimiento, sus ideologías, patrocinios y demás podrían se material de futuras investigaciones.

Una cantidad significativa de autores han señalado la posibilidad de la participación de Alemania en el mencionado ataque. Entre estos destacan Munch (1969, pp. 189-214), Sandos (1970, pp. 70-88) y Meyer (1979, pp. 546-66; 1983, pp. 213-28), así como Katz (1981, pp. 88-102; 1978, 101-30), Garciadiego y MacGregor (1992, pp. 429-48); no obstante, ninguno se ha enfocado en el drama de la prensa en este sentido y solo la revisan de manera superficial. La suposición de que el Káiser influyó en la decisión de Villa de atacar Columbus no ha podido ser desmentida ni demostrada. Sin duda, han existido otros casos de injerencia o supuesta injerencia alemana en la política interna de otros países y procesos históricos; sin embargo, la comparativa de estos casos podría ser material de otra investigación.

Este artículo se fundamentará en la historia cultural, específicamente, la historia de la lectura, de la cual R. Chartier y R. Darnton han publicado. Los conceptos que Robert Darnton expresa en su artículo: “¿Qué es la historia del libro?” pueden ser aplicados en este proyecto, simplemente sustituyendo “libro” por “periódico”. Por lo que la preocupación de la producción del libro o periódico, es decir, la redacción y la imprenta de este, así como la manera en que se distribuye y, finalmente, cómo se lee y se comenta, serán parte de la preocupación de este artículo (Darnton, 2008, pp. 135-55). Chartier, por su parte, pone particular énfasis en la lectura en voz alta; considerando que hasta la década revolucionaria de 1910-1920 existían grandes masas analfabetas, incluso del lado estadounidense, la lectura en voz alta fue relevante para el consumo de los periódicos, por lo que esta se analizará en la misma línea que lo hace Chartier (Chartier, 1992, pp. 121-23).

Asimismo, vale la pena resaltar la visión de Chomsky sobre el éxito de la propaganda estadounidense, en el cumplimiento de la meta de Woodrow Wilson, de llevar a un país supuestamente pacifista, al mayor conflicto bélico del momento. Chomsky (1991, pp. 11-13) señala la germanofobia que los periódicos estadounidenses impregnaron en el público norteamericano, al punto de convencerlos de odiar tanto a los alemanes, que voluntariamente irían a Europa para matarlos. De igual manera, incluso comenta que el mismo Adolf Hitler reconoció esta capacidad de la prensa estadounidense, al punto de buscarla emular durante la Segunda Guerra Mundial. Aunque algunos dirían que los alemanes se basaron en los soviéticos en cuanto a su estilo propagandístico, Chomsky (1991, pp. 11-13) halla similitudes incluso entre el discurso del liberalismo democrático y el marxismo-leninismo. En cualquier caso, el discurso antigermánico por parte de los estadounidenses será explorado en este artículo, lo cual es particularmente importante considerando que el telegrama Zimmermann fue una de las principales herramientas de construcción del enemigo por parte de Estados Unidos, y chivo expiatorio como casus belli para poder entrar en el concierto europeo.

Respecto del estudio de la prensa durante la Revolución mexicana, merece la pena resaltar el artículo, “Los heraldos del Centauro. La prensa villista de la Ciudad de México (1914-1915)”, del destacado autor Méndez (2021, pp. 183-217); en él estudia la prensa villista y revisa la hemerografía capitalina de México durante una temporalidad distinta a la del ataque a Columbus y la Expedición Punitiva.

Un estudio más cercano que el anterior, aunque más limitado, es “Kansas Press Coverage to the Pancho Villa Raid on Columbus, New Mexico March 9, 1916”, en el que su autor realiza un estudio similar al del presente artículo. En él, Boardman (2011) afirma: “Al examinar estos papeles, se mostrará que Kansas apoyó la decisión del presidente Woodrow Wilson de enviar tropas a México tras Villa y sus seguidores bandoleros” (p. 203). Lo anterior demuestra que la prensa de Kansas apoyó la decisión de Wilson de enviar tropas a México, algo que se replicó en la mayoría de los periódicos estatales de Estados Unidos de América, como se mostrará más adelante.6

Asimismo, de manera reciente se ha realizado una tesis de licenciatura en Ciencias de la Comunicación titulada: “La Expedición Punitiva 1916-1917: el ocaso y retorno de Francisco Villa en el periódico La Prensa, de Ignacio E. Lozano” (Barrientos, 2023), en la que se analiza un periódico dirigido por mexicanos en Texas, donde cubren las notas relacionadas con la Expedición Punitiva. Resulta interesante que el primer punto que el autor examina sobre el ataque a Columbus es, precisamente, la supuesta injerencia alemana, pero informa que el telegrama Zimmermann solo fue mencionado por La Prensa hasta 1918, lo cual va más allá de la temporalidad de este artículo. En cualquier caso, su texto resulta primordial para el estado de la cuestión de esta problemática.

Respecto de la prensa como fuente de estudio, esta es una historia política y actualmente no existe análisis político en el campo histórico que no realice al menos un balance de la prensa de la época (Alonso, 2015, p. 1). Se parte también del principio mencionado por Acevedo y Villabona (2019) sobre que “además de ser el periódico un actor central en el proceso comunicativo, su interés está, por tanto, en el sesgo mismo” (p. 111). Se busca arrojar luz sobre la perspectiva de la prensa estadounidense, específicamente con periódicos regionales de mediana o menor importancia a lo largo del país sobre la posible participación de Alemania y Japón en el ataque a Columbus. Si bien la prensa es un medio de comunicación en el que iniciativas privadas y gubernamentales buscan influenciar el pensamiento popular; es decir, donde lo político y lo social interceden, a saber, tanto lo público como lo privado, un análisis de esta profundidad tendrá que esperar, pues este artículo apenas arañará la superficie de los pareceres, rumores y propaganda respecto de Alemania durante los años 1916-1917.

En cualquier caso, este trabajo se abocará a analizar las notas periodísticas publicadas en Estados Unidos de América a propósito de este ataque, específicamente las que mencionan la posible injerencia de Alemania en el mismo y, adicionalmente, la de Japón, aunque en menor grado. A diferencia de los trabajos anteriormente mencionados, en este se consultó prensa estadounidense del periodo de la Expedición Punitiva. Los periódicos se seleccionaron de forma exhaustiva en diversos repositorios digitales de diarios estadounidenses: The Portal for Texas History, Library of Congress y California Digital Newspaper Collection, de donde se tomaron los mencionados periódicos.

Todos estos periódicos comparten la particularidad de ser regionales, no representan la principal fuerza informativa del país, pues este título le correspondería más a diarios como The Washington Post o The New York Times. Sin embargo, estos periódicos ‘secundarios’ no solamente abundan más en acontecimientos y pareceres - incluso en propaganda según Chomsky - sino que son más reveladores de una opinión regional, lo cual forma parte del foco de esta investigación. Por tanto, se busca abarcar grandes cantidades de diarios locales que hayan compartido o discutido un discurso en particular. Asimismo, cabe resaltar que en los periódicos mexicanos consultados no se encontró mención de ninguna conspiración alemana ni japonesa en el ataque a Columbus, razón por la que no se incluyó en el análisis a la prensa de nuestro país.7 De igual manera, la reacción de fuerzas políticas específicas en Estados Unidos - como los partidos republicano y demócrata -, así como la de personajes específicos más allá de Woodrow Wilson, se dejará también para estudios futuros, donde la figura del senador por Nuevo México, Albert B. Fall, o el magnate, Randolph William Hearst - figura completamente a favor de una invasión a México -, podrían resultar de un magno interés.

En última instancia, se hablará brevemente de las fuentes primarias empleadas en este artículo de los periódicos texanos que aquí se analizarán. No es mucha la información que existe respecto de los mismos, aunque se perciben algunas notas con tono conservador e intervencionista, sobre todo de los siguientes: El Paso Morning Times, El Paso Herald, Temple Daily Telegram, The La Grange Journal y El Paso Herald por parte de Texas, recuperados de los repositorios digitales The Portal to Texas History, los cuales son incluidos en el The Texas Digital Newspaper Program (TDNP) que digitaliza periódicos de todo el estado de Texas. Este sitio web ofrece una información bastante sucinta de estas publicaciones; respecto de El Paso Morning Times, informa que este se comenzó a publicar desde 1881 originalmente como El Paso Times, con una naturaleza internacional, pero limitada a la zona fronteriza, además de bilingüe, enfocándose en relatar el progreso de la ciudad de El Paso. Por otra parte, respecto de El Paso Herald parece haber más información. Este también comenzó a publicarse en 1881, y fue creado por Barron F. Deal y James P. Baker, quienes fundaron la Herald Publishing Company; esto debido al boom esperado en la región por la llegada del Southern Pacific Railroad. H. D. Slater, sin embargo, fue su dueño por la mayor cantidad de tiempo. Fuera de El Paso, el diario Temple Daily Telegram fue inaugurado en 1907 y sigue en emisión en la ciudad de Temple, y The La Grange Journal fue fundado en 1880 y descontinuado en 1986, a su vez emitido en La Grange, Texas. Finalmente, el único de una ciudad grande de Texas, y el que menciona explícitamente que recibe su información de la Associated Press es The Statesman de San Antonio.

Toda esto aparece en la ya mencionada página de The Portal to Texas History. Sin embargo, en la página de El Paso Times, se menciona que el capitán Hughes DeCourcy Slater fue el editor y publicador por 31 años de El Paso Herald y El Paso Times - que durante la década de 1910-1920 se llamó El Paso Morning Times -. Asimismo, Slater trabajó en los medios en Nueva York, específicamente en la oficina de la publicación semanal Public Opinion. Posteriormente incluso trabajó en México como ingeniero civil en la construcción de líneas ferroviarias militares, y haciendo misiones de reconocimiento, reportes y mapas de la Sierra Madre Occidental, las cuales, según la mencionada página web, fueron usadas por Pershing durante la Expedición Punitiva (Long, 2019).

Del lado de California tenemos el Imperial Valley Press, Los Angeles Herald, Riverside Enterprise y el Marysville Daily Appeal; todos estos recuperados del sitio California Digital Newspaper Collection. En este repositorio se menciona brevemente que el Imperial Valley Press comenzó a publicarse en 1901, era un periódico semanal editado y manejado por Henry C. Reed; en 1906 pasó a ser editado por Felix G. Havens, y se enfocó en temas del agua, así como de la frontera. Sobre Los Angeles Herald, al menos de principios de siglo XX hay, increíblemente, menos información aún, ya que el portal es considerado uno de los más antiguos, del Marysville Daily Appeal no se menciona nada ni en el sitio ya comentado ni en Library of Congress.

Los demás diarios revisados son Albuquerque Morning Journal, increíblemente fue el único de Nuevo México encontrado que mencionara algo sobre Alemania o Japón relacionado con el ataque a Columbus, después de la búsqueda exhaustiva de información. Sobre este diario solo se informa que fue publicado de 1903 a 1926. También se cita al Valdez Daily Prospector, del cual se tiene más información, principalmente que es del estado de Alaska, fundado en 1902 en la ciudad de Valdez, y editado por H. H. Hildreth, Will H. Craray y Joseph Bourke; terminó absorbido por Valdez News. De Iowa se estudió The Daily Gate City and Constitution-Democrat, el cual fue publicado de 1916 a 1922, y fue presidido por James Bruen Howell y Samuel Mercer Clark. De Dakota del Norte se revisó el The Ward County Independent, fundado en 1902 bajo la guía de Charles R. Truax. Finalmente, también se estudió The Evening Star de Washington D.C., editado entre 1852 y 1981 - uno de los diarios de más alto prestigio revisados.8

Ataque a Columbus y sospechas contra Alemania y Japón

Hubo dos momentos principales en los que Alemania y Japón se vieron envueltos en el ojo de la prensa estadounidense en relación con el ataque a Columbus. El primero fue entre los meses de marzo y abril de 1916, tras las secuelas directas del ataque. En ese periodo, la prensa se expresaba en tímidas acusaciones, como se ejemplificará más adelante, en las que los diarios mencionaban rumores que señalaban a Alemania como patrocinadora del ataque a Columbus. Lo anterior, es de suponerse, con el fin de enemistar a México y alejarlos del concierto europeo. Cabe resaltar que estas notas siempre ponían en tela de juicio dichas acusaciones, al menos durante todo el año de 1916, haciendo alusión a una “fábrica de rumores”.9 También es importante mencionar que todos los periódicos consultados para esta investigación realizaban estas afirmaciones, ya fuesen de gran reputación, regionales, conocidos o desconocidos.

Todo esto cambió en el segundo momento de tensión: la publicación del telegrama Zimmermann. Tras este hecho, los reporteros estadounidenses condenaron el complot alemán de manera casi uniforme, pues en su opinión, Alemania realizaba a México una oferta para declararle la guerra a Estados Unidos con apoyo germánico. Eso era precisamente lo mismo que había hecho hacía un año en Columbus a través de Villa. De esta manera, los diarios comenzaron a percibir al telegrama Zimmermann como una confirmación de sus sospechas expresadas el año anterior, sobre una Alemania instigadora del ataque a Columbus.

Japón también fue involucrado en el complot del telegrama Zimmermann, pues se afirmaba que el Káiser tenía el mismo plan para el país asiático, pero las notas siempre expresaron que el emperador nipón había negado categóricamente tener conocimiento alguno de dicho plan.10 Asimismo, el gobierno japonés sostenía que, de haber conocido el mencionado plan, lo habría rechazado rotundamente. El secretario de Estado estadounidense, Robert Lansing, también defendió a Japón en este respecto, de manera tal que, en ambas épocas, Japón no fue golpeado directamente de manera mediática, sino a través del complot en el que Alemania lo inmiscuía. Solo se encontró una nota que culpara directamente a Japón de conspirar en el ardid, siendo esta, de hecho, la más ridícula de todas, ya que afirmaba, según ciertos reportes, que Villa se encontraba en Japón, o dirigiéndose allá con dinero alemán, para intentar obtener su apoyo y así fortalecer la alianza que supuestamente lo llevaría a la presidencia.11

En cualquier caso, a la mañana siguiente del ataque, El Paso Morning Times había afirmado categóricamente que Villa aseguraba estar respaldado tanto por Alemania, como por Japón para atacar a Estados Unidos. Si bien Villa jamás reconoció ni su participación ni su autoría en el atentado,12 la prensa estadounidense siempre lo consideró como tal; no obstante, resulta destacable la afirmación que hace El Paso Morning Times. Esta, en particular, se justifica en una entrevista realizada a Maude Wright, la mujer que los villistas habían secuestrado, pues fue ella quien comentó que Villa había dicho frente a sus hombres contar con el apoyo teutón y nipón para instigar una guerra contra Estados Unidos.13

El 13 de enero, el Temple Daily Telegram publicó una nota en la que afirmaba que Alemania era la culpable del ataque villista. Esta parte se vuelve particularmente interesante porque el diario14 publicó que Alemania fue cómplice en el ataque villista solo después de haber informado que los alemanes habían derribado con torpedos una embarcación noruega que llevaba siete estadounidenses en ella, según la información proveniente de París. El cónsul Osborne afirmó que esto no era causa para reabrir las hostilidades entre Alemania y Estados Unidos, pero que: “the incurson of mexican bandits into American territory bears the stamp of German complicity”.15 ¿A qué conflicto previo se habrá referido? No queda claro.

El comentario de que el objetivo alemán era instigar un conflicto entre México y Estados Unidos es una constante en todas estas notas. Asimismo, el papel de Japón se expresa únicamente como parte del plan alemán. Según el Temple Daily Telegram, lo que aseguraba Maude Wright era que los hombres de Villa fueron quienes habían afirmado que contaban con el apoyo de Japón y de Alemania, y no el propio Villa.16 También The La Grange Journal hizo eco de esta historia unos días después del ataque, nuevamente en voz de Maude Wright, el diario afirmó lo siguiente:

“Villa solo me habló una vez”, dijo la señora Wright. “Solo evité hablar con él porque hubiera pensado que lo admiraba y me hubiera forzado a acompañarlo. Les dijo a sus oficiales cómo arrasaría con el pueblo de Columbus, y que cuando Estados Unidos tratara de invadir el territorio mexicano, Alemania y Japón se sumarían para intervenir. Villa creía esto firmemente, lo he escuchado hacer estas declaraciones de rato en rato. Ya sea que los agentes de estos dos países lo están haciendo creer esto, o que es una idea que le llegó a él mismo, no lo sé. Pero él está convencido de que se le asistirá en una pelea que él ha iniciado. 17

Estas notas hacen pensar que, ya fuera la idea de Villa o de sus hombres, la noción de que Alemania y Japón se le unirían en una guerra contra Estados Unidos era un completo ardid de los cónsules extranjeros, particularmente alemanes, para engañar a Villa, o peor aún, que, como Maude Wright consideraba en el Imperial Valley Press, esto bien pudo haber sido un delirio de Villa. Algunos diarios afirmaron que la Expedición Punitiva investigaría sobre si Alemania había intervenido en el ataque mediante interrogatorios hechos a los “bandidos” una vez que fueran capturados.18 Nunca se informó de ningún interrogatorio que confirmara dichas sospechas; sin embargo, el discurso pronto cambió, pues los periódicos estadounidenses pasaron rápido de la posición de un Villa delirante, a considerar este “rumor” sobre la injerencia alemana y japonesa como un asunto más serio de seguridad nacional. Vale la pena resaltar que, en este contexto, el partido demócrata buscaba una excusa para participar en la guerra europea, tal como lo señaló Chomsky (1991, p. 11).

En California, el día 21 de abril, se publicó una sencilla nota en el Riverside Enterprise que afirma: “Claim Villa Used in Teuton Plot”19 y nuevamente se le llama “masacre” al acontecimiento. Menciona también que la investigación al respecto aguarda al retorno de la Expedición Punitiva, pues también creían que los “bandidos” atacantes podían proporcionar valiosa información.20 Mientras tanto, en el estado de Iowa, la prensa afirmaba que existía el rumor de que el ataque a Columbus se había financiado con dinero alemán. También comenta que un cónsul, de apellido García había escuchado reportes de que Villa había sido financiado por los alemanes para generar un conflicto bélico entre Estados Unidos y México, con el fin de mantener a América fuera de los problemas europeos.21 No obstante, el mismo The Wiggins Enterprise en Mississippi informaba que el káiser Wilhelm II no tenía deseos de romper relaciones diplomáticas con Estados Unidos, por lo que no habían sido instigadores del ataque.22

Según la misma nota, Félix Díaz - sobrino del expresidente Porfirio Díaz - era quien más se beneficiaba con este estímulo económico alemán, y que estaba próximo en liderar otra revolución.23 Lo anterior no resulta demasiado descabellado, excepto por la parte en donde Félix Díaz se hallaba a punto de llevar a cabo otra revolución, si consideramos el apoyo logístico que Alemania brindó a Victoriano Huerta y a Pascual Orozco para su intento de otro golpe de Estado, y cómo ambos terminaron frustrados tanto por el gobierno estadounidense como por el mexicano.24 En cualquier caso, la paranoia contra Alemania parecía estar a la orden del día, pues se acusaba a Berlín de estar detrás de fuerzas político-militares tan disímiles.

La Expedición Punitiva y el telegrama Zimmermann: se confirman las sospechas en la prensa estadounidense

El diario de The Statesman, publicado en Austin, Texas (la capital de ese estado) el cual proclamaba ser el: “único periódico diario publicado en Austin con la información completa de los reportes de la Associated Press”25 afirmaba que Alemania había respondido a la controversia producida por el telegrama, o nota como le llaman, con un “ominoso silencio”, y además de que se buscaba evacuar a los estadounidenses del territorio alemán, en tanto las tropas de la Expedición Punitiva intentaban reagruparse en Palomas, Chihuahua, para retornar a Columbus, tan pronto como el 6 de febrero, un día antes de lo que ha sido generalmente aceptado como el final de la Punitiva; aunque los diarios mantuvieron su postura sobre la incómoda y supuesta participación de Alemania en los asuntos entre México y Estados Unidos. Asimismo, la leyenda del diario arroja cierta luz sobre la homogeneidad de las notas, al ser estas remitidas de la mencionada Associated Presss.26

La controversia hizo eco en un estado tan distante como Alaska, donde se menciona otro ataque a la frontera, en este caso a Hachita, Nuevo México, acaecido el 15 de febrero, en donde, según informa el diario, los “bandidos” asesinaron a tres “vaqueros” “mormones”, y fueron perseguidos, a su vez, por otros 50 “vaqueros”. La nota resulta interesante por la mención de este ataque, que parece contradecir la noción del ataque villista como el único. No obstante, lo que interesa en esta nota es cómo el diario responsabiliza a Alemania, tanto por este particular ataque, como por el de Villa, el cual afirma lo siguiente:

Agentes del Departamento de Justicia están investigando el reporte de que los cónsules alemanes en México están detrás de los movimientos de bandidos que están atrayendo los asaltos al territorio estadounidense. Justo después de los ataques a Columbus, todos los cónsules alemanes en el norte de México desaparecieron y no han regresado a sus puestos, pero es generalmente creído que están produciendo en los bandidos la esperanza de empezar una guerra entre los Estados Unidos y México, y de esta manera, restar la atención del gobierno de los asuntos europeos. Se rumora que los agentes han descubierto evidencia señalando hacia la complicidad de los alemanes en este asunto.27

La nota posee un error al llamar a los dos sucesos “los ataques de Columbus,” pues el primero ocurrió en Hachita, que también se halla en la frontera de Nuevo México con Chihuahua, aunque era común que los diarios informaran de ataques que nunca ocurrieron, movidos por los rumores que corrían por la prensa. Asimismo, como ya se mencionó, cada vez el discurso de la prensa se tornó más hacia la idea de que Alemania se vio involucrada en el mismo. No obstante, en el mes de febrero de 1917, cuando aún no se hacía público el telegrama Zimmermann, los periódicos opinaban que esto se trataba aún de un rumor, pese a la evidencia a la que daban crédito en estos reportes.

Algunos diarios, ya entrado abril de 1917, aún sostenían que la participación alemana era únicamente un rumor, pero las acusaciones eran cada vez más frecuentes y directas. En Detroit se mencionaba lo mismo que en California, pues Detroit Times afirmaba, que continuó con la alusión a la “fábrica de rumores,” que Villa había obtenido dinero alemán para atacar Columbus, como lo hicieron otros muchos medios más. Sin embargo, no se detiene ahí, sino que también comentaban que Carranza recibía ayuda monetaria por parte del Káiser para sostener su gobierno, al igual que lo hacía el ya mencionado Félix Díaz.28 Esto último es lo más apoyado por la evidencia, mientras que las primeras dos afirmaciones son precisamente rumores. La diferencia entre lo reportado en esta nota y las californianas de 1916, es la intensidad con la que se le acusa a Alemania de un intervencionismo subrepticio y artero, pero llama poderosamente la atención que, pese a que Detroit Times publicó en abril de 1917; es decir, después de que se hiciera público el contenido del telegrama Zimmermann, no se mencione este, como sí hacen otros diarios.29

El 1 de marzo de 1917, el Los Angeles Evening Herald decidió darle prioridad al escándalo del telegrama Zimmermann por encima de los combates en Europa con la nota: “Vote Guns to Guard U.S., America United as War Plot Laid at Germany’s Door is Proved True”,30 en la que se muestra una transcripción del famoso “telegrama Zimmermann,” como evidencia documental del complot, el cual reza lo siguiente:

Berlín, 9 de enero de 1917

El primero de febrero pretendemos empezar una guerra submarina irrestricta. A pesar de eso, es nuestra intención mantener neutral a los Estados Unidos de América.

Si este intento no es exitoso, proponemos una alianza con México sobre la siguiente base: Que todos haremos la guerra juntos y juntos hagamos la paz. Le daremos financiamiento y apoyo general bajo el entendido de que México reconquistará el territorio perdido de Nuevo México, Texas y Arizona. Los detalles se le dejarán para que se tome la decisión.

Se le instruye informar al presidente de México sobre lo arriba mencionado en la mayor confidencia tan pronto como sea certero que no vaya a haber un estallido de guerra con los Estados Unidos, y sugerirle eso al presidente de México, por iniciativa propia, se comunique con Japón sugiriéndole su adherencia a este plan; al mismo tiempo ofrecer mediar entre Alemania y Japón.

Por favor traiga a la atención del presidente de México que el empleo de la despiadada guerra submarina ahora promete convencer a Inglaterra de hacer la paz en algunos meses.

zimmermann. 31

Un análisis minucioso del contenido del telegrama, su respuesta, o falta de ella por parte del gobierno federal de Venustiano Carranza, va más allá del propósito de este artículo. Lo que resulta de interés es la forma en que la prensa estadounidense tomó dicho telegrama como prueba fehaciente, de que, si Alemania conspiraba con México y también con Japón, entonces era seguro que Berlín había financiado el ataque villista a Columbus, y pretendía involucrar a Japón en una guerra propiamente formal declarada entre México y Estados Unidos. De manera tal que la revelación de este resultó una excusa perfecta para que Estados Unidos pudiera retirar sus tropas de Chihuahua y enviarlas a Europa, aun si nunca hubiera encontrado a Francisco Villa. Pues ahora, según la prensa, el verdadero enemigo se hallaba en Alemania, y no en México. Keene (2022, pp. 8-23) enfatiza que la intención de Estados Unidos de entrar en la Gran Guerra se debe a las tensiones que existían entre dicha nación y Alemania, debido a la guerra submarina que terminó por derribar al transatlántico Lusitania, en el que viajaban más de una centena de norteamericanos, incluso antes de la revelación del telegrama Zimmermann. Asimismo, afirma que el gobierno estadounidense se consideraba el único capaz de implementar los “principios americanos” de democracia, libertad e igualdad que encontraba tan carente en los gobiernos europeos, regidos por káiseres, zares y reyes. No obstante, tanto políticos de la época como historiadores, consideran que el desenlace de la guerra se hubiera dado independientemente de la participación estadounidense en el conflicto. Por lo que podemos entender la entrada a la guerra de Estados Unidos como un escalamiento de las tensiones con Alemania que encontraron su punto de inflexión con la publicación del telegrama Zimmermann, el 1 de marzo de 1917. Aunque queda claro que, con la participación estadounidense en el concierto europeo, permitió que su influencia se extendiera, más allá de México, a Europa misma.

Ese fue el momento en que el discurso antigermánico llegó a su punto más álgido dentro de la prensa respecto del ataque a Columbus, después de todo, Alemania era protagonista en los diarios de la época por las batallas que libraba en Europa, así como por las ciudades y poblaciones que ocupaba. Esta nota es la más vocal en cuanto a este discurso, y sucede como punto climático de la acusación a Alemania de conspirar con Villa y el emperador japonés; contiene afirmaciones como la siguiente: “Confirmación oficial de la Casa Blanca y el departamento de Estado de que los reportes de la intriga alemana de unir a Japón y México en una guerra contra Estados Unidos son ciertos”.32 No es de sorprender si consideramos que en ese punto la Expedición Punitiva acababa de concluir y Estados Unidos buscaba justificar el hecho de que Villa no hubiera sido atrapado. La nota también hace referencia a los complots de que se acusaba a Alemania en la prensa - sobre Félix Díaz, Carranza y Villa.

No solamente corrieron ríos de tinta contra Alemania en California, sino también en Texas. El The Daily Telegram dedicó numerosas notas a este respecto en marzo de 1917. En algunas de ellas se menciona a Japón, pero siempre como una figura pasiva que Alemania tenía entre sus planes, y no como un ente que conspirase por sí mismo. Lo anterior se debió seguramente, a la alianza que sostenía en ese entonces Estados Unidos con el país del sol naciente. El Temple Daily informó a grandes rasgos, que el embajador japonés desconocía el complot.33 Si la prensa había legitimado la intervención militar estadounidense en México en marzo de 1916 con base en el ataque a Columbus, el descubrimiento del telegrama Zimmermann y su publicación en la prensa buscaba que se retirara esta intervención con el fin de que se realizara otra a mayor escala, solo que en esta ocasión sería en Europa, con el objetivo de penetrar esta vez en Alemania.

La nota publicada por The Ward County Independent, titulada: “German Plot to Ally Japan and Mexico in War on United States, President Wilson Discloses to Congress Evidence of Intrigue in Which German Minister Count von Bernstroff Figured” afirmaba categóricamente que Japón había rechazado la propuesta, pero que los agentes alemanes confirmaron la que hasta ese momento era tan solo una sospecha. Además del ataque a Columbus, la nota hace referencia a la participación alemana en “la batalla de Parral”, seguramente un enfrentamiento entre la Expedición Punitiva y el Ejército mexicano. La nota incluso entrelaza la guerra submarina con el complot de Columbus, pues relata que Alemania se hallaba ocupada en su guerra contra Reino Unido, y que por eso requería que Estados Unidos entrara en conflicto en México. Con ese fin, el ministro de relaciones exteriores alemán, Arthur Zimmermann, acudió al embajador en Estados Unidos, de nombre Johann von Bernstroff (referido como conde), para que le replicara el mensaje a von Eckardt, el cónsul en Ciudad de México, y así pudiera maniobrarse un plan para distraer a Estados Unidos del acuciante conflicto europeo.34 Merece pues la pena reproducir aquí el fragmento directo de la nota:

De un plumazo Alemania propuso debilitar a la alianza entente al ocasionar el retiro de Japón; realizar un golpe certero al poder naval de Inglaterra al cortar los suministros de petróleo mexicano; y minuciosamente enfocar la atención de Estados Unidos en una invasión en la cual Japón sería invitado para unirse, y para el cual México sería recompensado con “provincias perdidas” - Texas, Nuevo México y Arizona.35

Esta nota tiene todo lo que hace falta analizar sobre el asunto, incluso el hecho de que la principal preocupación estadounidense era la guerra marina con Alemania. Los diarios hicieron eco de la afinidad de Alemania por Japón tan temprano como en 1917.

En otra nota mucho más detallada, la cual se titula: “Bandit Chief in Mex. -Jap Plan, Is Report,” de Los Angeles Evening Herald se declara que, como señala el telegrama Zimmermann, a Carranza se le había ofrecido reconquistar los territorios de Texas, Nuevo México y Arizona, si iniciaban una guerra con Estados Unidos. Esto no resulta novedoso en ningún sentido, es algo que aparece en muchísimas más notas, como se puede apreciar a lo largo de este artículo; lo que sí llama poderosamente la atención es que el diario también afirma que a Villa se le había hecho la misma oferta, además de prometerle el puesto de presidente de México. Parece estar implícito que el ataque a Columbus fue un producto de esta alianza, y se menciona explícitamente que Alemania había jugado tanto con Villa como con Carranza con cierta mofa. Luego afirma que Villa, según reportes “ampliamente aceptados en Washington,” se encontraba en Japón o en camino hacia allá, con dinero alemán, para intentar obtener su apoyo y así formalizar la alianza que lo llevaría a la presidencia.36 Esta es la nota más aventurada reflejo de cuán lejos suponía la prensa que había llegado la relación entre Villa y Japón.

No obstante, el mismo diario contrapone esta declaración con la siguiente nota, en la cual deja muy en claro que, según autoridades japonesas, Tokio había negado que el gobierno mexicano hubiese tenido comunicación con ellos respecto de la propuesta alemana. Si Villa no formaba parte del gobierno, ¿era posible que los japoneses mediaran con él? La misma columna responde a esa pregunta afirmando que, según declaraciones japonesas: “Si alguna de esas comunicaciones fuera recibida de México sería rechazada con indignación”.37The Daily Temple realiza afirmaciones del mismo tipo, pues la fuente de información es la misma, la Associated Press,38 así como otros periódicos, tal es el caso de The Lakeland Evening Telegram en Florida, que nuevamente reitera la determinación del secretario Robert Lansing sobre que Japón era inocente.39

En cualquier caso, ¿esta respuesta agresiva se debía a que Japón estaba aliada a la Triple Entente y no a la Triple Alianza a la que pertenecía Alemania?, ¿qué ganaba el sector intervencionista de Estados Unidos al crear intriga entre Japón, México y Alemania, países con los que tenía tensiones en mayor menor grado? En cualquier caso, según la misma nota, el país del sol naciente reafirmó su compromiso con Estados Unidos y Gran Bretaña, y condenó cualquier declaración que afirmara lo contrario.

En el Lakeland Herald también se afirma que el secretario de Estado de Estados Unidos exoneró a Japón de cualquier involucramiento en el complot, debido a la enérgica reacción de Japón de negar categóricamente su participación en intriga alguna perpetuada por Alemania, el diario cita textualmente la respuesta dada por Japón a Estados Unidos:

Con respecto al supuesto intento alemán de inducir a Japón y a México a causar una guerra en los Estados Unidos, hecha pública a través de la prensa esta mañana, la embajada japonesa, aunque carente de información sobre si dicha invitación siquiera llegó a Tokio, desea afirmar que en el lenguaje más enfático que cualquier invitación de este tipo no sería contemplada por el gobierno japonés, bajo ninguna circunstancia, pues Japón está en completo acuerdo y en relación cercana con los poderes aliados, conforme al acuerdo formal y de las causas comunes; y, además, cuya amistad con Estados Unidos está creciendo en sinceridad y cordialidad.40

De nuevo, la posición comprometida de Japón con la Triple Entente hizo que se desembarazara pronta y expeditamente de cualquier relación subrepticia con Alemania, y por consiguiente con México también. Según la nota, Lansing había exonerado a Japón desde antes de que esta nación hubiera brindado una declaración oficial, con las siguientes palabras: “No creemos que Japón haya tenido algún conocimiento de esto o considerara una propuesta hecha por el enemigo”.41

Lo que resulta más interesante aún es la declaración que el secretario de Estado Lansing sobre la exoneración extendida a México, la cual reza de la siguiente manera: “Estoy seguro de que México no formaría parte de tal complot, en vista de las relaciones amistosas entre este país y el gobierno de facto”.42

La mencionada relación amistosa entre el gobierno de facto, es decir, el de Carranza, para con el estadounidense resultaba incierto, la declaración del secretario de Estado, Lansing, parece ser más que nada política y cautelosa, pues habla en un contexto en que la Expedición Punitiva continuaba, bajo términos que no eran los que Carranza le había intentado imponer a Wilson y Pershing. No obstante, ni Carranza ni Japón reconocían ningún pacto con Alemania, ni tampoco conocimiento alguno del contenido del telegrama Zimmermann. El periódico Los Angeles Evening Herald no dejó el tema de lado tan pronto, pues al día siguiente, 2 de marzo de 1917, afirmó que el complot ya existía desde antes incluso del estallido de la guerra en Europa, y que Japón obtendría a cambio una base naval en California. La nota continúa arguyendo que: “Se dice que el General Huerta ha iniciado un plan para enlister el apoyo japonés y luego el General Villa tomó la misma línea, según se presume”.43

Nuevamente, surge la implicación de Huerta y de Villa como conspiradores, esta vez no con los alemanes, sino con los japoneses, la cual es una rareza dado que estos periódicos tendieron más a implicar a Alemania que a Japón. No obstante, una nota muestra una contraposición en la que el agente consular de Carranza en Los Ángeles, José J. Pesquera, declaró que dicho complot era falso, y que desconocía toda pretensión de una alianza entre Carranza y Japón, o que Japón pretendiera apoderarse de la costa de California.44 Por si fuera poco, The Evening Star en Washington D.C., compartió una nota de Tokio en donde se afirmaba que la idea de Alemania era tan ridícula, que consideraba que México había sido inteligente al no haberle transmitido tal propuesta a Japón, que ellos se mantendrían fieles a sus aliados estadounidenses, y que tampoco Alemania se había comunicado con ellos.45 Estos fueron únicamente rumores.

Las buenas relaciones de Villa con súbditos de Berlín y Tokio, entre ellos cónsules, médicos y enfermeros46 coadyuvaron a crear una visión del Centauro del norte como un germanófilo, y en menor medida, también afín al pueblo japonés; esto debido en parte a las tensas relaciones principalmente entre Alemania y Estados Unidos, así como la relación estadounidense con Japón en menor grado. En notas como “Says Japan Cannot Afford U. S. War”,47 la prensa adoptó una actitud en la que buscó limpiar los nombres de Villa, así como el de Alemania y de Japón. Como no gozaban de la simpatía de Washington en el bienio de 1916-1917, la carga de responsabilidad pareció recaer principalmente en una conspiración germano-villista.48

Finalmente, en noviembre de 1917, la prensa de Nuevo México rompió el silencio sobre el tema, pues no se encontraron notas ni de 1916 ni de 1917 antes de noviembre, que afirmaran que Alemania había conspirado con México y Japón en el ataque a Columbus. Al parecer, la prensa en dicho sitio daba poco crédito de la suposición, o quizá no buscaban azuzar los ánimos en la frontera; otra posibilidad es que esos diarios no estuvieran suscritos a la Associated Press. En cualquier caso, el Albuquerque Morning Journal tocó el tema de forma extensa, aunque no en primera plana, pues se comienza a discutir en la página 8, donde se mencionan las acciones de Alemania en el frente oriental contra Rusia, así como el susodicho complot, en el cual la postura anti alemana es sumamente evidente.49

Empero, algún tiempo luego de que concluyera la guerra en Europa, pero no así la Revolución mexicana,50 ya bien entrado el año 1919, la influencia nipona y germana en el conocido ataque a Columbus seguía siendo discutida, el diario californiano de Marysville Daily Appeal afirmó categóricamente que ya se había probado la injerencia alemana en el asalto, lo anterior fue afirmado, desde luego, fuera del calor de la Primera Guerra Mundial, que presuponía una necesidad por culpabilizar a Alemania, pues esta se perfilaba cada vez más como enemiga de Estados Unidos.51 Como en los demás casos, no se ofrecen pruebas; la nota reza lo siguiente:

El ataque asesino de Villa en Columbus, N.M. ahora prueba que ha sido instigado y financiado por agentes alemanes en los Estados Unidos. El ataque ocurrió hace más de un año antes de que este país entrara en la guerra contra Alemania, y fue un acto de guerra contra una nación amiga. Alemania esperaba embrollarnos en una guerra contra México, pero este ardid fracasó, aunque muchos estadounidenses cayeron en la trampa y sin saberlo jugaron el juego alemán al urgirnos a perdernos dentro de México.52

Esta corta, pero concisa nota, resulta muy aventurada, y parece responder a la mentalidad del pueblo estadounidense de la época de la Triple Entente, de crear la imagen de una Alemania perversa y conspiradora, especialmente tras la firma de los Tratados de Versalles. Asimismo, al parecer trata de exculpar a los intervencionistas estadounidenses que se hallaban precisamente ansiosos por penetrar territorio mexicano desde antes del ataque a Columbus, algunos de los cuales esperaban en lugar de una Expedición Punitiva para atrapar a Villa y sus hombres, una intervención militar en México de escala completa, como la ocurrida en 1846-1848, o el Desembarco de Veracruz en menor medida.

De manera tal que, al culpar a Alemania del ataque a Columbus, el enemigo de Estados Unidos ahora estaba en Europa y no en México, justificando así la retirada de la Expedición Punitiva de Chihuahua sin Villa, vivo o muerto, con la excusa perfecta para participar en la guerra en Europa y tomar parte en la repartición de los botines de guerra, conflicto que terminaría tan sólo un año después, en 1918, con el tratado de Versalles, del cual Estados Unidos se aprovechó profusamente.

Conclusiones

La gran mayoría de las notas aquí reseñadas son literalmente repetidas y en otras ocasiones simplemente parafraseadas entre periódicos, sobre todo del lado estadounidense, por lo que el discurso en la prensa puede catalogarse como homogéneo, y como una clara búsqueda de generar una apertura del pueblo estadounidense para participar en el conflicto europeo. Asimismo, casi todos estos periódicos eran de reciente creación para el periodo reseñado; fundados a principios del siglo XX o a finales del XIX. En cualquier caso, predomina ampliamente la postura intervencionista respecto de México, y un fuerte desagrado por la figura de Francisco Villa, la cual antes de la debacle de 1915, era sumamente respetada allende la frontera, al menos en cuanto a los periódicos se refiere.53

Alemania y Japón fueron dos grandes amenazas para una incipiente seguridad nacional en Estados Unidos, dos países alejados de sus fronteras, pero que ya representaban un peligro para el proyecto hegemonista estadounidense. Alemania se volvió su enemigo declarado en 1917, y ya existían tensiones marítimas con esta nación - como se mencionó - por ejemplo, sobre la guerra submarina germánica. De igual manera, si bien Japón era aliado de Estados Unidos, este desconfiaba de la nación del sol naciente incluso antes del periodo de entreguerras, en el que Alemania y Japón formalizaron su alianza.

En ese punto, Alemania generaba animadversión en Estados Unidos, país que lo inculpaba por convencer y financiar el ataque de Francisco Villa en su frontera. De esta manera, se entiende el uso político y de relaciones exteriores que hizo la prensa, al emplear el ataque a Columbus como herramienta o justificación, que culminó con la publicación del telegrama Zimmermann y la declaración de guerra a la Triple Alianza, lo cual, a decir de la prensa estadounidense, confirmaba toda sospecha del involucramiento teutón con Villa y el atentado fronterizo. Si bien la participación germánica en el ataque a Columbus no puede ser comprobada y resulta muy poco plausible, al menos de manera completamente directa. El interés de Alemania en Villa y Carranza parece cuando menos indiscutible.

Al final de cuentas las tensiones con Alemania, México y Japón fueron instrumentalizadas como pretexto para la entrada de Estados Unidos a la Primera Guerra Mundial, y resulta cuando menos curioso, que tanto Alemania y Japón fueran aliados para la Segunda Guerra Mundial, tan solo 24 años después, como enemigos de Estados Unidos. En cuanto a la eterna duda que Katz, Sandos, Munch, Garciadiego, MacGregor y Meyer se plantearon respecto d la injerencia alemana en el ataque, es al final del día, indeterminable.

Es posible evidenciar que, en un inicio, la prensa estadounidense fue ambivalente sobre culpabilizar Alemania del ataque a Columbus, pero tras la publicación del telegrama Zimmermann, dicha ambigüedad desapareció y fue responsabilizada directamente, dejando de lado toda injerencia de Francisco Villa en este asunto político internacional y enfocando su atención en el Imperio Alemán. Esto se remarca aún más si consideramos que fue el mismo John “Black Jack” Pershing, quien lideró a las tropas estadounidenses en Europa.

Notas al pie:
  • 1

    El presente documento se deriva de la tesis de licenciatura: “El ataque a Columbus desde la prensa en ambos lados de la frontera” (Erives, 2023).

  • 2

    Este discurso fue homogéneo en la prensa estadounidense, por lo que la lista sobre los medios que así lo consideraron es muy larga. Asimismo, entre los diarios analizados aquí destacan El Paso Morning Times,El Paso Herald y Los Angeles Evening Herald.

  • 3

    Aunque la razón de esta ocupación no fue oficialmente una protesta contra el gobierno de Victoriano Huerta, Louzao Vélez (2021, p. 23) considera que la personalidad de Woodrow Wilson jugó una importante parte en dicho acontecimiento.

  • 4

    Por ejemplo, la misma noticia aparece en distintos medios: el 2 de marzo de 1917, “Startling disclosure of German plot speeds up action of Congress”, en Temple Daily Telegram, vol. 10, núm. 103, ed. 1; el 3 de marzo de 1917, “Germany admits planning pact to make war on U.S.” en The Statesman, vol. 46, núm. 58, ed. 1; el 3 de marzo de 1917, “Zimmermann admits note” en Galveston Tribune, vol. 37, núm. 84, ed. 1, página 1 de 12.

  • 5

    A pesar de que oficialmente era el Imperio Alemán, simplemente se le llamará Alemania en adelante por practicidad.

  • 6
  • 7

    El Periódico Oficial fue uno de los diarios mexicanos consultados.

  • 8

    Consultado en Library of the Congress.

  • 9

    “Bandit Makes Sleuth Hold Hat For Swag”, Detroit Times, 22 de abril de 1916, p. 10.

  • 10

    “Lansing says Japan is blameless”, Los Angeles Evening Herald, 1 de marzo de 1917, p. 1; “Says Japan cannot afford U.S. war”, Los Angeles Evening Herald, 1 de marzo de 1917, p. 10.

  • 11

    “Lansing Says Japan is Blameless”, Los Angeles Evening Herald, 1 de marzo de 1917, p. 1.

  • 12

    “A Visit to Villa, a “bad man” not so bad”, New York Tribune, 28 de agosto de 1921, p. 1.

  • 13

    “Villa Claims Support of Both Germany and Japan Against United States”, El Paso Morning Times, 10 de marzo de 1916, p. 1.

  • 14

    Llama la atención que estas notas provengan de diarios de ciudades de menor importancia mediática en Texas, y no de las principales como Austin, Dallas o San Antonio.

  • 15

    “Germany Blamed For Villista Raid”, Temple Daily Telegram, 13 de marzo de 1916, p. 1

  • 16

    “Germany Blamed For Villista Raid”, Temple Daily Telegram, 10 de marzo de 1916, p. 1.

  • 17

    “American Forces Form Circle to Catch Villa”, The La Grange Journal, 23 de marzo de 1916, p. 1. Traducción del autor.

  • 18

    Alleged Body Proves Fraud”, Imperial Valley Press, 21 de abril de 1916, p. 1.

  • 19

    “Columbus Raid Is Thought to Have Teuton Origin”, Riverside Enterprise, 21 de abril de 1916, p. 1.

  • 20

    “Columbus Raid Is Thought to Have Teuton Origin”, Riverside Enterprise, 21 de abril de 1916, p. 1.

  • 21

    “Predicts War with Mexico”, The Wiggins Enterprise, 22 de abril de 1916, p. 1.

  • 22

    “Predicts War with Mexico”, The Wiggins Enterprise, 22 de abril de 1916, p. 1.

  • 23

    “Money From Germany Behind Mexican Trouble”, The Daily Gate City and Constitution-Democrat, 22 de abril de 1916, p. 1.

  • 24

    Después de la Decena Trágica, donde Victoriano Huerta fusiló a Francisco Madero, y Pascual Orozco apoyó su régimen, estos fueron derrotados por las fuerzas de Villa, Carranza y Zapata, por lo que ambos fueron desterrados, pero Alemania les ofreció apoyo económico y logístico para que recuperaran el poder y pudieran atacar a Estados Unidos. Sin embargo, el servicio de inteligencia de Estados Unidos los descubrió y capturó, muriendo Pascual Orozco en la refriega con los estadounidenses, mientras que Huerta fue detenido por los oficiales estadounidenses, debido a que se hallaba debilitado por una cirrosis (Valero, 1970, pp. 89-116).

  • 25

    “Ominous Silence on Germany’s Note”, The Statesman, 2 de febrero de 1917, pp. 1-2. Traducción del autor.

  • 26

    “Ominous Silence on Germany’s Note”, The Statesman, 2 de febrero de 1917, p. 1.

  • 27

    “Border Aflame Over Outrages”, Valdez Daily Prospector, 16 de febrero de 1917, p. 1. Traducción del autor.

  • 28

    “Bandit Makes Sleuth Hold Hat for Swag”, Detroit Times, 22 de abril de 1917, pp. 1-2.

  • 29

    “Bandit Makes Sleuth Hold Hat for Swag”, Detroit Times, 22 de abril de 1917, pp. 1-2.

  • 30

    “America United As War Plot Land At Germany’s Door Is Proved True”, Los Angeles Evening Herald, 1 de marzo de 1917, p. 1.

  • 31

    “America United as War Plot Land at Germany’s Door Is Proved True”, Los Angeles Evening Herald, 1 de marzo de 1917, p. 1. Traducción del autor.

  • 32

    “Columbus Scene of Activity and Suppressed Excitement”, Temple Daily Telegram, 11 de abril de 1916, p. 1. Traducción del autor.

  • 33

    “Columbus Scene of Activity and Suppressed Excitement”, Temple Daily Telegram, 11 de abril de 1916, p. 1

  • 34

    “Germany Caught in Plot Against United States”, The Ward County Independent, 1 de marzo de 1917, p. 1.

  • 35

    “Germany Caught in Plot Against United States”, The Ward County Independent, 1 de marzo de 1917, p. 1. Traducción del autor.

  • 36

    “Germany Caught in Plot Against United States”, The Ward County Independent, 1 de marzo de 1917, p. 1.

  • 37

    “Germany Caught in Plot Against United States”, The Ward County Independent, 1 de marzo de 1917, p. 1.

  • 38

    “Germany Blamed for Villista Raid”, Temple Daily Telegram, 2 de marzo de 1917, p. 1.

  • 39

    “Believes Japan Has No Knowledge of Alliance and That Mexico Will Not Be Party to Such an Agreement”, The Lakeland Evening Telegram, 1 de marzo de 1917, p. 1.

  • 40

    “Bandit Chief in Mex.-Jap Plan, Is Report”, Los Angeles Evening Herald, 1 de marzo de 1917, p. 1. Traducción del autor.

  • 41

    “Bandit Chief in Mex.-Jap Plan, Is Report, Los Angeles Evening Herald, 1 de marzo de 1917, p. 1. Traducción del autor.

  • 42

    I am confident that Mexico would not be a party to such a plot in view of the friendly relations between this country and the de facto government. “Bandit Chief in Mex.-Jap Plan, Is Report”, Los Angeles Evening Herald, 1 de marzo de 1917, p. 1. Traducción del autor.

  • 43

    “Mex.-Jap. Intrigue Charged by L.A. Man”, Los Angeles Evening Herald, 2 de marzo de 1917, p. 1. Traducción del autor.

  • 44

    “Mex.-Jap. Intrigue Charged by L.A. Man”, Los Angeles Evening Herald, 2 de marzo de 1917, p. 1.

  • 45

    “German Plot with Villa”, The Evening Star, 3 de marzo de 1917, p. 1.

  • 46

    Felix Sommerfeld, Rachsbaum, Lesser Norwald y Kingo Nonaka son solo algunos ejemplos.

  • 47

    “Lansing says Japan is blameless”, Los Angeles Evening Herald, 1ero de marzo de 1917, p. 1.

  • 48

    “Lansing says Japan is blameless”, Los Angeles Evening Herald, 1ero de marzo de 1917, p. 1.

  • 49

    “Russians Break Teuton Lines On Two-Mile Front”, Albuquerque Morning Journal, 29 de enero de 1917, p. 1-8.

  • 50

    Existen muchas discusiones respecto de cuando terminó la revolución mexicana, pero en este caso asumiremos que concluyó en 1920 tras la deposición de las armas por Villa.

  • 51

    A Japón se le defendía, posiblemente por la necesidad de mantener las relaciones diplomáticas que Estados Unidos sostenía con el país del sol naciente.

  • 52

    “Villa Bandits Marching On Another Border Town”, The Marysville Appeal, 10 de marzo de 1916, p. 1; “What Hun Money Did”, The Marysville Appeal, 23 de enero de 1919, p. 1. Traducciones y síntesis del autor.

  • 53

    Hay que aclarar que la visión de estos periódicos sobre Villa fue generalmente negativa durante el bienio e 1916-1917, pero altamente positiva previa al reconocimiento de Wilson de Carranza.

Archivos
  • California Digital Newspaper Collection. Riverside.
  • Library of Congress. Washington, D.C.
  • The Portal for Texas History. University of North Texas Libraries.
Hemerografía
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  • Columbus Courier. Columbus.
  • Detroit Times. Detroit.
  • El Paso Herald. El Paso.
  • El Paso Morning Times. El Paso.
  • Galveston Tribune. Galveston.
  • Imperial Valley Press. Imperial.
  • Los Angeles Evening Herald. Los Angeles.
  • New York Tribune. Nueva York.
  • Riverside Enterprise. Riverside.
  • Temple Daily Telegram. Temple.
  • The Daily Gate City and Constitution-Democrat. Iowa.
  • The Evening Star. Washington D.C.
  • The La Grange Journal. La Grange.
  • The Lakeland Evening Telegram. Florida.
  • The Marysville Appeal. Marysville.
  • The Statesman. Austin.
  • The Ward County Independent. Dakota del Norte.
  • The Wiggins Enterprise. Mississippi.
  • Valdez Daily Prospector. Alaska.
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Historial:
  • » Recibido: 27/06/2025
  • » Aceptado: 22/09/2025
  • » : 26/01/2026» : 2025Jan-Dec